La diferencia entre los que valen y los que no.

viernes, 30 de abril de 2010

Miguel serrano: Ingenio natural.


Para quién no lo sepa el Marca es el periódico de tirada nacional más leído en nuestro país. Para quién lo siga sin saber Marca.com es el diario digital con más visitas diarias. Casi tres millones de lectores avalan el prestigio de una compañia muy criticada en la actualidad. Se habla de favoritismo al Madrid y de odio a su eterno rival, sin embargo, doy fé de que la prensa catalana también barre para casa. Eso es ley de vida.

Después de este breve paréntesis me gustaría destacar la labor de uno de sus periodistas: Miguel Serrano. Cuando los domingos los españoles de a pie compran su periódico, más de alguno prescinde de las páginas iniciales y le da la vuelta al diario. Allí encontrarán a un personaje de atavíado con una camisa roja y gafitas a la última. En su sección "La cara y la cruz" hace un análisis en términos humorísticos sobre el aspecto de la actualidad deportiva que más interés le causa. El desatino de las figuras y el entrenador madridistas, las pullitas al barcelonismo, la naturaleza imprevisible del Atlético de Madrid o las alabanzas al juego de la roja son ideas muy habituales en sus columnas.

Considerado un ferviente madridista, posee un matiz perspicacia que le sirve para dejar con el culo al aire a quien considera oportuno. Uno de los artículos que más famoso le hizo fue el que escribió sobre Agüero para que el argentino se fuera al Real Madrid, y dejara al Atlético que le sacó de su tierra natal. Muchos atléticos se pusieron como locos por temor a perder a su pequeña estrella, sin embargo, un jugador grande necesita títulos de su dimensión (Liga y Champions), y si no los tiene busca novias por toda Europa. ¿Recuerdan a Torres?

En fin, un periodista que sabe clavar los dardos en la diana. Se lo recomiendo para el próximo domingo: Miguel Serrano.

!No te quedes en el estudio para narrar los partidos! Por Dios!


El otro día estaba viendo el partido de la Champions League en TVE y no tarde mucho en darme cuenta de que algo raro estaba ocurriendo. Realmente, no descubrí América, puesto que la imagen iba casi diez segundos adelantada respecto a los comentarios de nuestro perenne Sergio Sauca. No estamos hablando del típico segundillo de rigor tan habitual en las retransmisiones deportivas, sino en un problema de coordinación entre imagen y comentario, cada vez más frecuente.

Pues bien, si generalizamos un poco caeremos en la cuenta de que la culpa de este desatino que impacienta a más de un espectador es la crisis. Las televisiones y las radios no quieren gastar dinero en largos desplazamientos y prefieren que el narrador se embuta en el estudio y comente el partido viéndolo por televisión. Es evidente que la coyuntura económica actual obliga a reducir los gastos al mínimo, sin embargo, comentar un partido de esta manera es casi un asesinato a la emoción del directo.

En este sentido, los forofos del fútbol y del deporte en general, buscan que el retransmisor les traspase toda la emoción que allí se está viviendo, es decir, que el espectador sienta más de cerca la pasión del juego. Sin embargo, con esto lo que se consigue es todo lo contrario: peor calidad del sonido, menos objetividad, sensación de lejanía con el acontecimiento, menos emoción trasladada y un largo etcétera.

No obstante, si nos ponemos muy exquisitos podría llegar a comprender esta fechoría en las retransmisiones de televisión. Pero, ¿la radio?. Se supone que el comentarista radiofónico representa mediante palabras lo que está viendo en un terreno de juego para que el oyente cree su propia imagen de la realidad, sin embargo, si el narrador del evento no está inmerso en esa realidad, ¿cómo va a conseguir transmitir la pasión de los hechos? Para eso que se quede cada uno en su casa, lo vemos por la tele y ya nos vamos creando nosotros nuestros propios comentarios.

Los periodistas deportivos, y especialmente los narradores deben aportar un matiz de subjetividad y de emoción que difícilmente se puede lograr si te encuentras alejado del propio acontecimiento en cuestión. Por tanto, que los medios reduzcan presupuestos de sus programas menos afortunados y se centren en dar un trato respetable a aquello que se lo merece. Ya solo nos faltaba que hubiera un atentado terrorista y que los periodistas se quedaran en su casa para cubrirlo...

lunes, 26 de abril de 2010

Los Blogs de Periodistas de Pacotilla

Bienvenidos todos.

No me gusta las presentaciones, ni tampoco los periodistas que maltratan su profesión. Por eso me voy a centrar en los segundos. Al teclear en Google Antena 3 nos aparece un title de forma inminente que nos transporta al blog de  María Patiño. Si realizamos la misma operación con Telecinco, en este caso Indira es la que nos va a regalar sus testimonios. Por curiosidad entré a ver como era su funcionamiento. Simplemente pretendía comprobar si con un teclado se dedicaban a hacer lo mismo que un plató, y como era de esperar fue así. Testimonios y más testimonios sobre la vida íntima, las relaciones personales del personaje X con el personaje Y, y demás asuntos escabrosos.

Sin embargo, eso era de esperar. Lo peor eran los 1459 comentarios que tenía Patiño en sus agraciados post o los 5400 de Indira en un solo post. Algunos comentarios seguían la linea depredadora de los creadores y otros simplemente se dedicaban a reprocharle a las curiosas bloggers su trato a la profesión.

Sinceramente, dan igual unos que otros. El caso es que la llama se alimenta y este tipo de señoritas siguen creyendo en el valor de su profesión. El periodismo no es engañar, ni enrevesar la realidad para crear morbo, ni por supuesto fingir. El periodismo es comunicarle a la opinión pública de la forma más correcta posible. Ya sabemos que las televisiones privadas no son RTVE, pero tampoco creo que sea digno darle alas a tu programación tirando de farsas y especulación.  Y sino que se lo pregunten a CR9.

Merecemos algo mejor como individuos de la opinión pública. No comprendo a aquellos que actúan de Patiño e Indira dando todavía más alas a los debates, pero tampoco a aquellos que con sus comentarios insultantes siguen a este tipo de periodismo que no debería existir. Ya tenemos bastante con los programas televisivos que dejan al aire las carencias éticas de estos personajes. Simplemente patético.